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PROBLEMATICAS JUVENILES 2019


PROBLEMATICAS JUVENILES 2019





Si nos referimos a la implementación de políticas públicas de juventud, son elementos a destacar:
  1. El Plan Colombia: "… Es la principal respuesta del [estado] a la actual crisis económica y al conflicto desatado en el plano político y social. En lo que tiene que ver con los jóvenes, entre las respuestas más destacadas que el Plan quiere articular, figura el Programa "Jóvenes en Acción", que brinda oportunidades de capacitación y pasantías laborales a 100.000 jóvenes [durante] tres años, con una inversión estimada en los setenta millones de dólares…
  2. Los Planes de Desarrollo a Nivel Municipal: Para los actores relacionados con las políticas públicas de juventud, el principal desafío está ubicado en la necesidad de lograr el mejor y el más explícito posicionamiento del tema juvenil en dichos planes, tanto en lo que hace a las prioridades sustantivas para la acción, como en lo referido a la asignación de recursos correspondientes.9
  3. El nuevo gobierno: Su programa de gobierno está centrado en la problemática de la seguridad y la lucha contra el terrorismo. El Programa Colombia Joven, tendrá que ajustar su plan de acción en forma coherente, "Tal como se sostiene en el documento que la OIJ y la CEPAL presentaran conjuntamente en la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, sería oportuno analizar globalmente las estrategias desplegadas hasta el momento, centradas en la generación de espacios propios para la juventud, cuyos impactos han sido notoriamente más escasos que las iniciativas ligadas con la condición de la mujer, que han sido implementadas procurando dotar de una perspectiva de género a todas las políticas públicas, todo lo cual fundamentaría reorientar el enfoque, desde una perspectiva generacional (CEPAL-OIJ, 2000)."10
Con base en los planteamientos anteriores podríamos apostar por una priorización de temas centrales en cuanto a problemas de los jóvenes colombianos al comenzar el siglo XXI y formas probables de encararlos:

Violencia
Para el grupo de 20-24 años la mortalidad de los hombres llega a ser, durante la década de los 90 más de seis veces la de las mujeres. Para mediados de la década, se estima que más del 70% de las defunciones masculinas entre los 15 y 30 años se produjeron por homicidios11. "Una de cada tres muertes en Colombia es ocasionada por una causa violenta, dos de cada cinco muertes violentas ocurre en hombres entre los quince y los veintinueve años de edad. Entre 1990 y 1994, murieron en forma violenta aproximadamente ochenta mil jóvenes…"12 La composición de la población carcelaria por edades presenta una proporción del 56.9% del total de presos que se encuentra entre los 18 y 30 años. No sobra decir que en la situación de guerra que vive Colombia, los combatientes son en su gran mayoría jóvenes.


Otro elemento a tener en cuenta: "el Defensor del Pueblo en su informe anual al Congreso (1999) dice: "Se presume que de los 24.000 guerrilleros del país, entre el 60 y 70%, esto es, de 14.000 a 16.800 guerrilleros son jóvenes entre 13 y 25 años. Por parte de los grupos paramilitares se tiene, por información de la Defensoría del Pueblo, que la mitad de los integrantes de estos grupos están compuestos por jóvenes. La Ley 418/97 delimita el reclutamiento de las fuerzas armadas a quienes han cumplido 18 años y/o han terminado el bachillerato, lo que permite decir que en las fuerzas armadas se encuentran jóvenes de 25 años que voluntariamente o por el sistema de reclutamiento viven en función de las armas, aunque no todos se encuentran permanentemente en combate".13
"En este marco se inscribe la trágica experiencia de la población desplazada y los jóvenes aparecen de nuevo aportando su cuota. Según COHODES " Hasta 1995, el 45% de esta población era menor de edad, el 13% se encontraba entre 0 y los 5 años, el 20% entre los cinco y diez años, el 13% entre los 11 y los 14 años y el 9% restante entre los 15 y los 18 años…"14
"A las mujeres además de estar enfrentando esta traumática realidad se les suman los problemas identificados con relación a su función reproductiva, en particular las complicaciones del embarazo, el parto y el aborto."15


Pobreza, carencias educativas y desempleo

El 38% de la población de jóvenes colombianos se encuentra en situación de pobreza o de miseria. El fenómeno del desempleo en el país ha venido aumentando especialmente entre la población joven. Entre 1994 y 2000 la tasa de desempleo general ascendió 12.3 puntos porcentuales (de 8.1% a 20.4%) y la de los grupos etáreos de 15 a 19 años y de 20 a 29 lo hizo en 22.1 y 13 puntos porcentuales respectivamente. Esto muestra las dificultades crecientes para que los jóvenes se incorporen al trabajo, lo que lleva a que el grupo de desempleados esté cada vez más constituido por jóvenes. En los sectores populares, la situación es crítica y la tendencia recesiva no muestra síntomas de recuperación16

La educación no es un privilegio de todos. Pero se debe hacer consciencia que dicho privilegio ha entrado en crisis como lo demuestran las tasas de deserción que en los dos últimos grados de educación básica llegan a 10% y 8.5% respectivamente, señalando como causas principales la necesidad de trabajar (36%) y los costos elevados del servicio educativo (22%).17 No puede desconocerse la dramática situación que vive la educación pública y su tendencia acelerada a la privatización, siendo la juventud la población más afectada por esta situación: la educación formal cobija sólo al 50% de los y las jóvenes entre los 14 y los 26 años.18

Exclusión

La sociedad colombiana ha venido manifestando una progresiva exclusión de la juventud de los procesos sociales y políticos, y una marcada dificultad para el diálogo y la comprensión intergeneracional. Frecuentemente se percibe al joven como sujeto de alta peligrosidad por su protagonismo en fenómenos de violencia y criminalidad. Esta situación es más relevante para aquellos que viven en situación de pobreza y que habitan en las zonas marginales de los centros urbanos y se correlaciona directamente con procesos sistemáticos de aniquilación de jóvenes bien sea por operaciones como las denominadas de "limpieza social", por asesinato selectivo o como víctimas de los homicidios de la delincuencia común.
Se hace entonces indispensable y de vital importancia que se potencie la visión de y sobre los jóvenes como "sujetos de derechos", en su doble significación de construcción de condiciones para el ejercicio pleno de la ciudadanía y del establecimiento de garantías sociales e institucionales para el respeto y cumplimiento de sus derechos fundamentales.

Derechos Humanos y Jóvenes

En 1991 se produce una importante reforma al texto constitucional de Colombia. Aunque la Nueva Constitución reconoce la posibilidad de "participación activa de los jóvenes" (art. 45) en la vida pública, en la práctica disponen de escasos espacios y oportunidades para participar en la vida política y social de sus comunidades. Prácticamente no disponen de posibilidades de real injerencia y comunicación con las autoridades, siendo frecuentemente espectadores pasivos de decisiones que los afectan directamente en su presente y su futuro, debiendo optar por soluciones individuales no legitimadas socialmente.
La falta de participación ciudadana de los jóvenes, en general, y de los jóvenes en situación de pobreza, en particular, se expresa también en la debilidad de sus organizaciones. La acción colectiva es escasa y tiende a tener un deficiente apoyo, cuando no una oposición, de parte de la comunidad y del Estado. Contribuye a esta situación la imagen estigmatizada negativamente de los jóvenes populares que prevalece en la opinión pública, difundida por los medios de comunicación masiva, reforzando así su segmentación espacial y social.

La falta de reconocimiento en el espacio público es tan intensa en los jóvenes populares, que padecen el silenciamiento y el desconocimiento sistemático de sus contribuciones culturales, afectando ámbitos como la relación entre géneros, el respeto al medio ambiente o la tolerancia hacia la diversidad, donde las nuevas generaciones muestran nítidos signos de transformación respecto de prejuicios y limitaciones de la sociedad adulta establecida.




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